Cada 3 de febrero, Cilleros vive una de sus tradiciones más singulares: las coplas a nuestro patrón San Blas. Como bien sabemos, estas coplas no son solo loas religiosas; históricamente han sido el "periódico del pueblo", un espacio donde el humor y la crítica social se funden bajo el amparo de la fiesta. Hoy rescatamos unos documentos excepcionales: una serie de pasquines mecanografiados que nos transportan a los convulsos años de la Transición española, donde la política local se jugaba verso a verso.

San Blas, patrón de Cilleros (Dibujo de AGU)

Los textos encontrados reflejan un Cilleros dividido y expectante. La tradición de "echar las coplas", que a menudo surgía de forma espontánea en medio de la fiesta o mediante papeles anónimos, se convierte aquí en una herramienta de combate político. En estas hojas, el anonimato permite una libertad absoluta para señalar con nombres, apellidos y motes a los protagonistas de la vida pública.

SAN BLAS

San Blas es nuestro patrón,
y también un justiciero,
que denuncia a los caciques
y también a los tejeros.

De caciques y tejeros,
así como de ladrones,
el Patrón ha dicho claro
que está hasta los .... riñones.

Valentín, el alguacil,
recompensa ofreció
para descubrir a los autores
que escriben al Patrón.

Valentín, alguacilillo,
no me seas calacero,
porque eso puede costarte
hasta el puesto de portero.

D. Manuel Fraga Iribarne
a Moraleja llegó
para dar un charla
de política interior.

El chicha que se ha enterado
a Moraleja marchó
con dos botellas de vino
que a Fraga le regaló.

Con la charla que dio Fraga
el Chicha se ilusionó
y aquella noche en Cilleros
el cara al Sol se cantó.

Al Chicha hay que educarlo
para que pueda cantar
el Cara al Sol no canta Fraga
quien lo canta es Blás Piñar.

Para ver que eres "tejero"
no hay que ser muy adivino,
se te mira a la cara
y se te nota en los "ojinos".

Para el alcalde, los de U.C.D.
no te quisieron votar
y ahora buscas apoyo
de Alianza Popular.

Poca vergüenza tendría
quien "pa" alcalde te votara
después de saber el pueblo
que el agua le birlabas.

Matarife, matarife,
qué diría nuestro Patrón
si en la procesión te viera
tras él con el bastón.

El Patrón, un liberal,
y también un caballero,
nunca admitirá tras él
ni a caciques ni a tejeros.

Si a tí te hicieran alcalde
en el pueblo de Cilleros,
el Patrón me ha dicho a mí
que se va "pa" el extranjero.

Para ser un buen alcalde
hay que ser un caballero
y el oficio que te pega
sólo es el de cabrero.

Los cabreros que conozco
son humildes pero honrados,
pero tú, hasta ese oficio
lo has dejado desprestigiado.

Los linderos de las fincas
en que pastan tus ganados
a la gente le comentan
que los traes avasallados.

Con el cargo que tu tienes
como jefe de Hermandad,
en el pueblo de Cilleros
no has hecho más que "tunantás".

Y ahora enterado el pueblo
de este tu triste historial
quien te vote para alcalde
lo debían de colgar.

Pedro Yerpes y Cañada
en Cilleros estuvieron
para hacerle propaganda
al gobierno que salieron.

Y a U.C.D. le dedicaron
todos los grandes desvelos,
pero al ver que fracasaron
quedaron como dos lelos.

Al cabo de algún tiempo
quien se lo iba a esperar
Pedro le hacía propaganda
a Alianza Popular.

Pedro Yerpes, Pedro Yerpes,
tú eres un chaquetero,
en Cilleros no te escucha
ni Daniel, el basurero.

Y si vienes a Cilleros
no te marques un farol
porque te para los pies
Emilio el enterrador.

Y no te enfrentes a él
que este nunca se raja
porque te dá un abrazo
y te mete "pa" la caja.

Después que estés en la caja
éste te lleva al hoyo
y una vez allí dentro
ya no comerás más "bollos".

Emilio es un valiente
y lo tiene bien demostrado
al Sheriff y al Comisario
los traen acobardados.

Y eso que el Sheriff del pueblo
es una mala criatura
le hizo mucho daño al pueblo
en tiempo de dictadura.

Y aunque viejo chocho y pellejo
todavía no es un regalo
y al que no le chupa algo
si puede le pega el palo.

Cuando Emilio por la calle
va contando y a sus anchas
si ve al Sheriff le dice:
¡apártate que me manchas!.

El Sheriff que no es tonto
aunque sí es un malvado
a Emilio no le contesta
pero se aparta para un lado.

Emilio es un gran hombre
y de buena condición
pero si el Sheriff lo mancha
éste se vuelve un león.

El pueblo entero lo quiere
por prudente y por honesto
y él se lo agradece al pueblo
enterrándole los muertos.

En el pueblo de Cilleros
qué espectáculo han dado
un atajo de campesinos
con Fraga se han aliado.

Con la cara llena de mierda
y las pezuñas sin lavar
van buscándole los votos
a Alianza Popular.
El pasado año el Cabildo
de mariscos se han hartado
y el importe de los mismos
al pueblo se lo han cargado.

Con una cara muy dura
este atajo de pollos
se hartaron de cigalas
de langostas y centollos.

Mientras comían mariscos
y lo pasaban muy bien
el pueblo bebía el meado
de vacas de Villamiel.

Después decían en sus casas
estos pobres traga bollos
que en su vida creían ellos
comerían tantos centollos.

Ellos decían por ahí,
a mí no me ha ido mal
nunca me harté de mariscos
hasta no ser concejal.

Los de P.S.O.E. decían a la gente
que no chuparían del bote,
pero comiendo mariscos
también movían los bigotes.

Si alguien cree en el pueblo
que yo no tengo razón
que le registren el buche
a Pedro y al Tropezón.

Qué "jartá" no pegarían
esta pareja de pillos
que a mariscos le olían
a los dos los calzoncillos.

Por eso pregunta el pueblo
si tendréis la cara dura
en las próximas elecciones
presentar candidatura.

Ni vosotros ni el Chicha
os debéis de presentar
porque el pueblo todo unido
os pondría a reventar.

Hay quien dice por ahí
que el Santo se ha vuelto malo
porque al Cabildo que
hay le quiere pegar el palo.

Si el Santo los echa a palos
es que tiene sus razones
la gente se le ha quejado
de que son unos tragones.

A mí me lo ha prometido
y su promesa está en pie,
o se marchan por las buenas
o los echa a puntapiés.

Iros del Ayuntamiento
que el Santo está indignado,
y el pueblo os dará las gracias
por los servicios prestados.

Pero si no os marcháis
y seguís dando el coñazo
entonces será el pueblo
quien os eche a puñetazos.

Perdona San Blas que cuente
lo que sólo a mí me has dicho,
no me tomes por imprudente
¡hay que descubrir a éstos bichos!.

Gracias por todo te doy
y quedo como tu votario,
pero ahora ya me voy
bendiciendo al vecindario.

La crítica en estos pasquines se articula en torno a tres ejes que debieron causar un gran revuelo en la Plaza del Caño y las tabernas de la época:

  • El Transfuguismo Político: Se ataca duramente a quienes cambiaron de siglas, especialmente el paso de la U.C.D. (Unión de Centro Democrático) hacia Alianza Popular. Personajes como "Pedro Yerpes" son tildados de "chaqueteros" por este baile de partidos.
  • La Gestión del "Cabildo": Quizás lo más indignante para el autor fue el supuesto gasto de fondos públicos en banquetes de lujo. Se mencionan con insistencia "cigalas, langostas y centollos" pagados por el pueblo.
  • El Contraste Social: Mientras se denuncia el festín de los concejales, las coplas recuerdan con amargura que el pueblo bebía agua de mala calidad ("el meado de vacas de Villamiel"), subrayando la desconexión entre los representantes y los vecinos.

Lo que hace único a este conjunto de documentos es que conservamos la réplica. El aludido (o alguien cercano a la autoridad atacada) no responde con datos, sino con moralidad.

SAN BLAS NUESTRO PATRON

En el pueblo de Cilleros
por el tiempo de San Blas
se sacan unas coplillas
que dan ganas de llorar.

Los pobrecillos diablos
que las escriben
la mayoria de las veces
no saben... ni lo que dicen.

Estos ¿señores? cazurros
que se ponen a hacer coplas
mas le valiera dedicarse
a hacer mejores cosas.

Y si quieren escribir
y meterse a poetas
que escriban sobre ellos mismos
que tendrán mucha materia.

Que se metan en su casa
y vean, si todo funciona,
que vigilen a sus hijos
y quizás hasta su esposa.

Si acaso fuerais solteros
y queréis avasallar
ahí tenéis vuestra familia
criticarla, más y más.

Sacarle los trapos sucios
para que el pueblo lo sepa
y si acaso tienen pocos
invéntalos tú poeta.

Lo que me da mucha pena
es lo que en las coplas notas
envidia, rencor, coraje
por no ser ellos las personas
que nombran en las coplillas
e insultando... se conforman.

De verdad que me da pena
porque esas enfermedades
no se quitan fácilmente
y pudren hasta ciudades.

¿No sería más bonito
sacar coplas de alegría
en las que toda la gente
se viera engrandecida?.

Que se viera el buen humor
la alegría de la fiesta
y así nuestro patroncito
también participaría en ellas.

En Cilleros siempre ha habido
hombres, hombres de verdad
pero los que hacen las coplas
ni son hombres, ni son na.

Son verdaderos muñecos
hechos de carne muy mala
que se dejan arrastrar
por cualquier aire que haga.

Su delicia es insultar
y aplastar a sus hermanos
pero Dios os llamará
el día menos pensado
para pediros las cuentas
de las coplas... y otros casos,
y ese día llegará
no lo olvides cillerano.

O acaso eres perfecto
y tu puedes criticar?
Haz examen de conciencia
que no te vendrá muy mal.

En las coplas de respuesta, el tono satírico desaparece para dar paso a la indignación. Se califica a los autores de las coplas de "cazurros" y envidiosos, acusándolos de empañar la alegría de la fiesta de San Blas con rencor. El contraataque busca devolver la vergüenza al ámbito privado, instando a los poetas anónimos a "vigilar a sus hijos y quizás hasta su esposa" antes de juzgar a los demás.

Pasquines con las coplas

Estas coplas son mucho más que simples insultos en rima; son un tesoro de nuestra microhistoria, una fotografía de un tiempo donde Cilleros despertaba a la democracia. Nos recuerdan que San Blas, además de patrón, ha sido siempre en nuestro pueblo un justiciero simbólico al que se le pide que denuncie a "caciques y tejeros".