Cilleros no se entiende sin su campo. Durante gran parte del siglo XX, las ferias ganaderas fueron el corazón económico y social de nuestra villa. No eran solo eventos comerciales; eran días marcados en el calendario donde el trato, el polvo del ferial y el bullicio de las tabernas lo llenaban todo.

Novillada en la Plaza del Llano, Cilleros

Las ferias eran el punto de encuentro anual entre ganaderos de toda la comarca. Eran días de "palabra de honor" y apretones de manos que cerraban acuerdos vitales para la economía local. Pero la feria era también el momento del ocio compartido:

  • Las Novilladas: Tradición indispensable que congregaba a vecinos y visitantes en torno al rito taurino.
  • La Vida Social: Los bares se convertían en centros de operaciones. 
  • El Pasacalles: La alegría llegaba con las bandas de música y los infaltables gigantes y cabezudos.

Gracias al programa que hemos recuperado, podemos asomarnos a la feria celebrada los días 26, 27 y 28 de mayo de 1961, un año que marcó un antes y un después.


Según reza el programa original, aquel año se celebró "por primera vez en la historia de la Villa, una Feria de Ganados de todas clases". Para tal evento, se habilitó la Dehesa Boyal, un espacio privilegiado con pastos y agua abundante, donde había infraestructuras como corrales y un embarcadero.

El día 26 de Mayo
tendrá su feria Cilleros.
¡Te esperamos Ganadero!
Ven, pues, y no hagas el payo,
y regresarás dichoso,
tras vender tu ganado
a un precio nunca soñado
con un trato ventajoso
en el más amplio ferial,
con pasto y agua abundante.
No lo dudes un instante:
¡Será la feria idea!
y tras disfrutar contento
con los festejos sin par,
con que te han de agasajar
vecinos y Ayuntamiento,
convencido yo te digo
que al marcharte has de exclamar
sin poderlo remediar:
¡hasta la próxima, amigos!


Curiosidades de aquel programa:

  • Los Negocios: Se mencionan sucursales bancarias, clave para algunos tratos, como el Banco Hispano Americano, Banco Español de Crédito, Banco de Salamanca, Banco Central o la Caja Postal de Ahorros. También las facilidades para el transporte y las comunicaciones vía teléfono y telégrafo.
  • Cine y Espectáculo: Las noches se cerraban con proyecciones en el cine Variedades de los Vázquez-Mateos y en el Cine de Verano de Chencho.
  • La Ruta Gastronómica: El programa incluía una ingeniosa "Guía del bebedor", animando a los feriantes a visitar establecimientos como el Bar de los Ramajos, el Monterrey (que presumía de su nueva cafetera), el Dólar o la Terraza de Ángel. Veámos el texto íntegro:

Guía del bebedor

Después de tu trato hecho
con el cuerpo algo maltrecho
por los grandes pisotones
y los muchos tropezones
que darás de trecho en trecho
Feriante, si te propones
dar a tu cuerpo expansión,
verás en cuánto rincón
hallarás lo que deseas;
seré yo tu Cicerón
y haré que tú mismo veas
que en más de una ocasión
son las gentes cuan lampreas,
y es que al probar el vino,
te hace perder el tino
ese vino de Cilleros.
Los pigmeos cambian el sino
creyéndose alabarderos
y los hombres más sensatos
exclaman al probar un “chato”
¡jamás pasé mejor rato!
tal vez por ignorar
que allá en el Escorial
al rey Felipe “El Prudente”
se le subió ya a la frente
este mosto sin igual.

Pasemos pues a probar:

Quien presume de vino entender
se para en la “Cueva” a beber.

Los caldos que sirve Hurtado
nadie los ha mejorado.

O bien, al darse un garbeo,
entra en el Bar “Los Poleos”.

No andes con triquiñuelas,
Tomás te servirá
buen vino con las “quinielas”.

Para darse un atracón
hay que ir al TROPEZÓN.

No admiten discusión
los vinos del RESBALÓN
por su buena calidad.
(Nota de la Redacción).

Como tipismo se impone
un “Sírvanse” que te entone.

A una gran tasca arribé,
¿quién despacha? pregunté
Era el Bar de los Ramajos,
donde se beben más vasos
que patas tiene un ciempiés.

Si de Café-Bar hablamos…
Paco s’a echao p’alante
en el Cine de Verano.

¿Y qué decimos del Dólar
con carrera de armamentos..?
que instalada más maquinaria
que Von Braum tiene inventos.

Como De-cano tenemos
al que siempre fue a la zaga,
y por no ser un Juan Bragas
por fin ha entrado en cintura
y de los otros Camaradas
se ha puesto a la misma altura.

¿Dónde dejamos, querido,
al R-3 preferido?
Probarás delicioso néctar
con música muy selecta.

Julio modernizado;
el “Monterrey” se supera;
aparte del frigorífico
ha instalado cafetera.

En la terraza de Ángel
gozarás de un buen Retiro.
Señores, ¡qué aperitivos!
Los vinos son superiores,
los mariscos están vivos.

¿Quieres pasar un buen rato?
Toma una copa en el baile
de Severo El Zarabato.

Si el cuerpo te pide orgía
y no quieres pasar la raya,
Obregón tiene una barra
que te dará la alegría.

Estas ferias eran el reflejo de un Cilleros vivo, trabajador y con un sentido de la comunidad envidiable. Recuperar estos programas es rendir homenaje a los abuelos que, entre trato y trato, construyeron nuestro presente.


Fotografía: Cilleros, 100 años de historia - Javier Tomé.