El devenir histórico del Teso Moreno está ligado de forma directa a la repoblación de la Sierra de Gata y a los movimientos demográficos subsiguientes a la Reconquista y las guerras de religión en España.
La hipótesis histórica más fascinante sitúa el origen del poblamiento tras la Guerra de las Alpujarras (1568-1571). Tras la derrota de los moriscos granadinos, la Corona ordenó su dispersión por el interior peninsular para evitar nuevos focos de rebelión. A la villa de Cilleros fueron destinados oficialmente siete moriscos. Aunque las actas parroquiales primigenias no detallan sus nombres, la tradición oral y los fondos documentales sugieren que se establecieron a unas dos leguas del casco urbano, en una zona elevada que comenzó a denominarse "Teso Morisco". Aunque también es cierto que algunos de esos moriscos, en concretos los procedentes de la población de Hoya de Málaga, se asentaron a poco más de un cuarto de legua al noroeste de la villa, en el paraje conocido con el nombre "Hoya de Málaga" (o "Joya Málaga" en Cillerano). Posiblemente, con el paso de los siglos, la evolución fonética y el olvido popular derivaron el topónimo hacia el actual "Teso Moreno".
Durante los siglos XVIII y XIX, Teso Moreno funcionó bajo la tipología de caserío o dehesa boyal/comunal. En la Extremadura latifundista, estos enclaves albergaban viviendas humildes de pastores, vaqueros y carboneros que explotaban los recursos forestales (principalmente el pino, la encina, el roble y la jara) y ganaderos.
A lo largo del siglo XX, el caserío fue perdiendo su población residencial fija debido al éxodo rural. El espacio se reorientó hacia la explotación forestal sostenible y la actividad cinegética (famoso en la comarca por sus monterías), pasando formalmente a ser gestionado por la Junta de Extremadura como un pulmón verde certificado.
Para rastrear la población de Teso Moreno hay que acudir a los censos históricos de la provincia de Cáceres, concretamente a los desgloses de "población dispersa" o "caseríos" dependientes de Cilleros.
Aunque las viejas piedras de las majadas y los chozos han sido devoradas por el tiempo y la vegetación, el Teso Moreno ha cobrado una enorme importancia administrativa y ecológica en Cáceres:
Patrimonio Natural: Actualmente es el Monte de Utilidad Pública n.º 144. Cuenta con una superficie protegida de 1.711,31 hectáreas bajo certificación forestal PEFC, destacando por sus pinares, lomas interminables que lindan con Portugal, por la variedad micológica que ofrece, por las especies cinegéticas de caza mayor y por las rutas de senderismo que enlazan con Portugal.

Milenaria población pre-romana, frontera entre Lusitanos y Vetones, adquirió cierta relevancia en época romana. Con la invasión musulmana, vuelve a ser territorio de frontera, en la llamada Trasierra Leonesa. Hasta el año 1213 no se produce la Reconquista definitiva del territorio por el Rey Alfonso IX de León, quien lo dona a la Orden Militar de Alcántara; el 20 de octubre de 1306 el décimo Maestre de la Orden, frey Gonzalo Pérez Gallego, concede a Cilleros la Carta de Villazgo.
