La historia de las telecomunicaciones en España es la historia de una lenta pero imparable carrera hacia la modernidad. Tras la creación de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) en 1924, el servicio comenzó a expandirse por las grandes ciudades. Sin embargo, para nuestra Extremadura y, concretamente, para la provincia de Cáceres, el proceso fue más pausado. No fue hasta mediados de siglo cuando los planes de expansión rural de la Diputación Provincial y el Estado permitieron que los hilos del teléfono llegaran finalmente a los rincones más profundos de la Sierra de Gata.
Aquel febrero de 1958 no fue un mes cualquiera para nuestra comarca. El entonces gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, Licinio de la Fuente, protagonizó un periplo histórico por la zona para inaugurar los nuevos centros telefónicos de San Martín de Trevejo, Villamiel y Cilleros. El proyecto global para estas tres localidades supuso una inversión considerable para la época, superando las 447.000 pesetas, financiadas en gran parte gracias a las subvenciones de la Excma. Diputación Provincial.
La llegada del servicio a Cilleros no fue solo una cuestión administrativa, sino un esfuerzo económico compartido. Según la crónica de la época, los trabajos y gastos de instalación en nuestro municipio ascendieron a un total de 123.100 pesetas. Este presupuesto se cubrió de la siguiente manera:113.000 pesetas aportadas conjuntamente por el Ayuntamiento y la Diputación Provincial.10.100 pesetas que procedieron de aportaciones directas del vecindario, lo que demuestra el enorme interés y compromiso de los cilleranos por contar con este "moderno y eficiente servicio".
El Gobernador Civil llegó a Cilleros a primeras horas de la tarde. La localidad se vistió de gala para recibir a las autoridades en un acto que mezcló la solemnidad institucional con el fervor popular de la época. El acto religioso fue conducido por el coadjutor de la parroquia, don Francisco Domínguez, y también con asistencia del cura párroco, don Jesús Vidal, quien bendijo los nuevos locales del Centro Telefónico ante la atenta mirada de las autoridades y los vecinos. El señor De la Fuente se puso en comunicación con Secretaría general del Movimiento, dándole cuenta de estas inauguraciones. Entre los presentes se encontraban figuras clave de la vida local de entonces: el alcalde, don Enrique Guillén Bacas; el secretario, don Jesús Sánchez Sánchez; el capitán de la Guardia Civil de Fronteras de Hoyos y una nutrida representación una nutrida representación de muchachas de la Sección Femenina y de Juventudes ataviadas con trajes regionales. Tras los discursos oficiales, en los que el Gobernador instó a los cilleranos a colaborar con las autoridades para seguir conquistando "un mejor vivir para todos", la celebración se trasladó al ámbito festivo. Se ofreció un "vino español" donde no faltaron las canciones y bailes de la Sección Femenina, aportando una nota de color y tradición a un día que miraba directamente al futuro.
Aquel 1958, Cilleros dejó de depender exclusivamente del correo postal o de los avisos personales para comunicarse con el exterior. Ese primer auricular, esas primeras centralitas operadas manualmente, fueron el primer paso de la revolución tecnológica que hoy, décadas después, nos permite estar conectados con el mundo de forma instantánea.
Como bien dijo el Gobernador antes de partir hacia Cáceres: "Sabed que con vosotros está vuestro gobernador... para que podáis vivir mejor de lo que habéis vivido hasta ahora". Palabras que, más allá del contexto político del momento, reflejaban la esperanza de un pueblo que veía en el teléfono una ventana abierta a la prosperidad.
Fuente: Archivo histórico del diario HOY.

Milenaria población pre-romana, frontera entre Lusitanos y Vetones, adquirió cierta relevancia en época romana. Con la invasión musulmana, vuelve a ser territorio de frontera, en la llamada Trasierra Leonesa. Hasta el año 1213 no se produce la Reconquista definitiva del territorio por el Rey Alfonso IX de León, quien lo dona a la Orden Militar de Alcántara; el 20 de octubre de 1306 el décimo Maestre de la Orden, frey Gonzalo Pérez Gallego, concede a Cilleros la Carta de Villazgo.
