En el término de Cilleros, en pleno corazón de la Sierra de Gata, el hallazgo de un nuevo conjunto de abrigos nos sitúa, una vez más, ante uno de los paisajes culturales más antiguos de Extremadura. No se trata únicamente de una oquedad natural bajo un gran bloque granítico, sino de un espacio que, desde la perspectiva de la arqueología, debe entenderse como parte de una red de lugares utilizados por las comunidades prehistóricas durante milenios.

El norte de Cáceres presenta un medio físico especialmente propicio para la formación de abrigos: grandes bolos graníticos, fracturados por la erosión, generan pequeñas cavidades, viseras y espacios protegidos del viento y la lluvia. Estos lugares fueron utilizados desde épocas muy tempranas como refugios ocasionales, puntos de vigilancia o incluso espacios simbólicos, como es el caso también de los otros abrigos situados en la sierra de Santa Olalla. Y en este caso, este nuevo abrigo de Cilleros encaja perfectamente con este patrón: una cavidad poco profunda, protegida por una gran roca superior, con visibilidad del entorno inmediato y acceso relativamente sencillo. Este tipo de enclaves, aunque modestos, son fundamentales para entender la ocupación del territorio en épocas prehistóricas.

Acceso de entrada y cerramiento exterior con muro de piedra del abrigo DB01

Este tipo de emplazamientos no eran elegidos al azar. Siguiendo los modelos de poblamiento que algunos arqueólogos han definido para la cuenca extremeña del Tajo, estos abrigos y cuevas servían como puntos de referencia en un paisaje que empezaba a ser dominado por los primeros pastores y agricultores. Durante mucho tiempo se pensó que el Neolítico en el interior peninsular era tardío y marginal en comparación con las zonas costeras. Sin embargo, investigaciones recientes han demostrado que la cuenca del Tajo fue un escenario dinámico y temprano en la adopción de nuevas tecnologías.  El hallazgo se encuadra en un marco temporal que arranca en el VI milenio a.C., un momento en el que ya se detectan tecnologías de domesticación de animales y plantas, así como la fabricación de cerámica. 

Es muy probable que en los alrededores de Cilleros se produjera lo que los expertos llaman el "modelo dual". Esto implica la coexistencia e interacción entre las poblaciones de cazadores-recolectores locales (epipaleolíticos) y los nuevos grupos que ya practicaban la agricultura y la ganadería. Esta interacción permitió una "neolitización por capilaridad", donde las innovaciones se transmitían a través de redes de intercambio ya existentes. 

Interior del abrigo DB01

Si observamos yacimientos cercanos en el norte de Cáceres y la Sierra de Gata, como el emblemático sitio de Los Barruecos o la Cueva del Conejar o los propios abrigos de Santa Olalla, podemos inferir qué tipo de cultura material rodeaba a los habitantes de este nuevo abrigo:  

  • Cerámica: es de esperar la aparición de cerámicas impresas y decoraciones incisas. En fases más antiguas, incluso predominan las cerámicas lisas antes de la generalización de los motivos decorados.  
  • Industria Lítica: Los grupos de esta zona destacaron por una industria de piedra tallada que incluía microlitos geométricos, fundamentales para las labores de caza y recolección que seguían siendo vitales para su subsistencia.  
  • Economía: A diferencia de los grandes poblados al aire libre que aparecerían más tarde, los ocupantes de este abrigo probablemente practicaban una economía mixta. El consumo de especies vegetales silvestres se combinaba ya con el aprovechamiento de los primeros cultivos de trigo y la cría de ganado. 

A pesar de su riqueza natural y cultural, la Sierra de Gata sigue siendo una de las comarcas menos estudiadas en cuanto a prehistoria se refiere. Sin embargo, la presencia de materiales arqueológicos dispersos, estructuras tradicionales y hallazgos puntuales apunta a una ocupación humana continua desde tiempos remotos. Centros como el de interpretación de la comarca ponen de manifiesto la importancia del patrimonio histórico y natural de la zona, aunque aún queda mucho por investigar.

Acceso de entrada al abrigo DB02

Estos abrigos, documentados en Cilleros, no son un gran santuario rupestre ni un yacimiento monumental, pero precisamente por eso resulta especialmente valioso. Estos pequeños espacios forman la base del poblamiento prehistórico y permiten reconstruir la vida cotidiana de las comunidades que habitaron la Sierra de Gata.

Cada abrigo, cada piedra y cada cavidad forman parte de una red invisible de lugares que, juntos, cuentan la historia de miles de años de relación entre el ser humano y el paisaje.


Fuentes: La edad del Cobre en la alta Extremadura. Asentamientos y organización del territorio - Antonio González Cordero; Los primeros grupos neolíticos de la cuenca extremeña del Tajo - Enrique Cerrillo Cuenca.